¿Conoces el «Tiempo para el valor» (TTV) de tu producto?

En mi tiempo libre, a menudo uso productos de la competencia para entender cómo funcionan e identificar qué características faltan en los productos que estoy diseñando (o qué tenemos que ellos no 💪).

Hace unos días aprendí que existe una métrica llamada «Tiempo para el valor» (Time to Value). Este concepto me hizo pensar en varios proyectos como la funcionalidad de Newsletters que estoy diseñando para WordPress.com y Jetpack, pero también uiFromMars.

¿Qué es el «Time to value»?

En pocas palabras:

Sirve para identificar cuán rápido puede un cliente o un usuario experimentar los beneficios de un producto o servicio.

En esencia, mide la velocidad con la que los clientes pasan de registrarse o comprar tu producto a darse cuenta de su valor.

Cuantos menos obstáculos, mejor.

Sé que esto puede sobar muy obvio, pero diseñarlo e implementarlo está muy lejos de ser tan simple.

Balance, un buen ejemplo de TTV

Saygun, un compañero de trabajo, me habló una aplicación de meditación llamada Balance. Su descripción despertó mi interés, así que le pedí una invitación para probarla. Hace años probé Headspace, pero aunque está muy bien diseñada, nunca consiguió que adoptara la meditación como un hábito ni me enseñó las bases de forma adecuada.

Después de instalar la aplicación, pasé por un onboarding que incluía algunas preguntas para personalizar mi experiencia.

La interfaz de usuario se ve como verás un poco más abajo. Lo que me gustó del flujo es su sencillez, consistencia y que a lo largo del flujo van añadiendo social proof y reforzando constantemente mis elecciones:

Fíjate en la segunda pantalla, que refuerza los tres aspectos que seleccioné.

Cuando terminé el onboarding, en lugar de simplemente redirigirme a la página principal como suelen hacer muchas aplicaciones, la aplicación me invitó a probar una meditación de 3 minutos. Y este fue mi «Time to value»: una experiencia rápida y gratificante que demostró inmediatamente los beneficios de la aplicación.

La celebración al final reforzó el sentimiento de haber conseguido algo:

Imagínate mi reacción si, en lugar de esta meditación rápida, el flujo hubiera continuado directamente en la página principal. Probablemente me habría sentido abrumada con todas las opciones disponibles.

Fíjate todas las que hay:

Apuntes finales

Quizás te estás preguntando que cuál es la conclusión o cómo puedes aplicarlo en el producto que estás diseñando. En esta ocasión siento decirte que soy yo quien algunas preguntas para ti 😁

  • ¿Sabes cuál es el «Momento Ahá» de tu producto?
  • ¿Sabes cuánto tiempo necesitan tus usuarios alcanzar este momento?
  • ¿Tienes identificado cómo manejan esto tus competidores? ¿Lo logran más rápido o más lento?

Los onboardings son cruciales porque ese es el momento en el que un futuro usuario decidirá si nos da una oportunidad. Mejorar estos flujos puede hacer una diferencia significativa, igual que pensar en el happy path y realizar una investigación exhaustiva para identificar claramente el «Momento Ahá».

Dicho esto, voy a trabajar el «Time to value» de los productos en los que trabajo revisando el flujo de onboarding, revisando las notas de investigaciones previas y analizando la competencia.

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