Ética en el diseño: Lecciones clave de “Ruined by Design” (Mike Monteiro)

Diego (Arketipo) me regaló una copia de Ruined by design de Mike Monteiro, un libro que hacía mucho tiempo que quería leer y no podía encontrar en ningún lado.

Creo que hacía mucho tiempo que no leía un libro en el que quien lo escribía estaba tan enfadado. Y razón no le falta: como diseñadores tenemos más responsabilidad de la que muchas veces queremos admitir o defender y esto, en ocasiones, hace que lo paguen los usuarios.

En este artículo compartiré contigo las principales ideas que Monteiro comparte en Ruined by design, así como mi opinión.

¡Vamos allá!

Ficha técnica

Título original: Ruined by design
Autor: Mike Monteiro
Páginas: 221
Idioma: Inglés, no tiene traducción al español
Formato: Formato impreso
Dónde comprarlo: Amazon y en su web
Precio: Aproximadamente 25 euros

Ruined by design: resumen

El libro está agrupado en cuatro bloques claramente delimitadas, que resumiré a continuación.

Cómo los diseñadores destruyeron el mundo (How designers destroyed the world)

En este primer bloque Monteiro describe qué nos ha llevado a la situación actual. Hace especial hincapié en Silicon Valley y todas las empresas que nacieron y permanecen allí.

Monteiro considera que la filosofía de Move fast and break things (muévete rápido y rompe cosas) y el hecho de que no hay diversidad en estas empresas (la mayoría están fundadas y dirigidas por hombres blancos) es lo que nos ha llevado a que el diseño se haya convertido en una profesión fallida.

Diseñamos rápido sin pensar en las consecuencias. Monteiro pone varios ejemplos de como Twitter, Uber, Palantir, Tinder y Facebook ponen en riesgo la vida de otras personas al desarrollar productos y funcionalidades que solo benefician a unos pocos (o a ellos mismos).

La educación en diseño tampoco se libra: el autor considera que la formación está muy enfocada en la “creatividad” y en atraer a nuevos estudiantes (no dejan de ser negocios) y poco en asignaturas menos atrayentes como negocio, ética y derecho.

Por último, Monteiro menciona que los procesos de contratación están rotos y tienen muchos sesgos que hace que los equipos de diseño resultantes no sean suficientemente diversos ni con el talento necesario.

Qué podemos hacer para arreglarlo (What we can do to fix it)

Para Monteiro, la clave es encontrar un buen sitio en el que trabajar. Según él, lo importante no es el impacto (trabajar en Facebook vs. trabajar en una empresa mediana), si no que haya un buen liderazgo.

Un liderazgo que escuche, que quiera aprender y que esté abierto a cambiar. En el que puedas trabajar en un entorno diverso, porque esto hará que tengan diferentes perspectivas, y en el que puedas construir alianzas con otras personas del equipo. Monteiro considera, con toda la razón, que no puedes hacer bien tu trabajo en un entorno en el que no importa que manipules, dañes o engañes a la gente. Por mucho que el nombre de la empresa quede bien en tu CV.

¿Puedes tener éxito siendo poco ético? Sí. Pero no durará para siempre. Monteiro considera que es mejor dejar un trabajo en el que te piden trabajar de forma poco ética, pero también tiene en cuenta que tú (y yo) necesitamos un salario. Por ello, su propuesta es que continúes trabajando en esa empresa, pero siendo consciente de qué decisiones estás tomando y por qué. Que seas honesto contigo.

No puedes hacerlo solo (You can’t do it alone)

En la penúltima sección Monteiro explica la necesidad de tener buenas asociaciones e instituciones que creen comunidad, en la que los perfiles de diseño puedan aprender, colaborar y apoyarse cuando la situación no es adecuada.

Estas asociaciones deberían ser capaces de orientar a sus profesionales, crear y defender buenos estándares para la profesión y ofrezcan servicios y asesoramiento.

Conclusiones (Conclusion)

La sección dedicada a las conclusiones es muy breve. Puede resumirse en esta frase:

Now is not the time for designers to get political. That was yesterday. Now’s the time to wake up an fight.

(Ahora no es el momento para que los diseñadores se vuelvan políticos. Esto fue ayer. Ahora es el momento de despertar y luchar)

Monteiro cree que “llegamos tarde a la fiesta”: el mundo actual está funcionando exactamente como fue diseñado, y esto es el problema. Considera que estamos en esta situación porque abdicamos de nuestra responsabilidad de ser gatekeepers (porteros, guardianes…). Estamos aquí porque nos olvidamos de la fuerza que tenemos. Es tiempo de recordar. Levántate y lucha.

La responsabilidad del diseño

Esto no es un apartado del libro, pero he querido separar en un bloque diferente algunos planteamientos que Monteiro hace con respecto a nuestra profesión.

Él destaca la necesidad de considerar las implicaciones éticas de todo lo que diseñamos, y reflexionar sobre cómo lo que hacemos afecta a la salud mental y la vida de los usuarios.

Para Monteiro, como diseñadores tenemos el poder para dar forma a la cultura y la sociedad. Y esto sucede estemos o no, porque contínuamente se diseñan productos e interfaces sin que haya perfiles de diseño detrás.

Nuestra responsabilidad es estar allí, en la toma de decisiones y en las discusiones, para poder evitar, en la medida de lo posible, que se lancen productos y servicios que puedan ser dañinos.

Somos la última línea de defensa de quienes los utilizan.

Apuntes finales: Mi opinión de “Ruined by design”

El libro es provocador. Se nota que Monteiro está enfadado por cómo ha evolucionado nuestra profesión, muy alejada de cualquier código ético y en ocasiones totalmente supeditada a lo que otros (léase, CEO, CTO, CPO…) deciden qué quieren hacer.

Me ha gustado leerlo porque incomoda. Y si incomoda, es que algo de razón tiene. Hay aspectos que, aunque Monteiro tiene razón, pueden llegar a ser difíciles de alcanzar: lantea a los perfiles de diseño como gatekeepers del “bien” y la última línea de defensa para la sociedad: si nosotros no rechazamos diseñar una interfaz poco ética, quien lo paga es el usuario final. Estoy totalmente de acuerdo con esto, pero también dice que deberíamos dejar un trabajo antes de hacer algo que sabemos que no es ético.

En un mundo ideal esto sería fácil, pero no veo muy factible pedirle a alguien que deje su trabajo, porque siempre vendrá alguien detrás que hará eso que esa persona no quiso hacer. Pero, por otro lado, tampoco podemos permitir que se utilicen patrones que manipulan.

El equilibrio es complicado y Monteiro tampoco tiene la solución perfecta (¿la hay?). Aun así, creo que vale mucho la pena leer este libro, solo porque seguramente agitará un poco tu mente.

Para cerrar, una frase que él repite mucho durante el libro. Es de Upton Sinclair, un escritor, periodista y activista político americano:

It is difficult to get a man to understand something when his salary depends upon his not understanding it.

(Es difícil hacer que un hombre entienda algo, cuando su salario depende de que no lo entienda)