Síndrome del impostor y otros dramas y comedias

Escrito por Cris Busquets. Publicado en Opinión

Cómo superar el síndrome del impostor

¿Quién soy yo para estar escribiendo cada semana sobre diseño? Hay mucha gente que sabe más que yo.

¿Quién soy yo para considerarme diseñador/a? Todos los que conozco son mejores que yo.

¿Quién soy yo para llevar un equipo? Hay gente más valiosa y con más tablas que yo, y yo no debería estar haciendo esto.

¿Te suenan estas preguntas?
Pues este es mi día a día.

Y estas son mis soluciones. O parches. Pero sea lo que sea, funciona.

El síndrome del impostor en diseño

Wikipedia define el síndrome del impostor así:

Un fenómeno psicológico en el que la gente es incapaz de internalizar sus logros y sufre un miedo persistente de ser descubierto como un fraude. A pesar de las pruebas externas de su competencia, aquellos con el síndrome permanecen convencidos de que son un fraude y no merecen el éxito que han conseguido.

Las pruebas de éxito son rechazadas como pura suerte, coincidencia o como el resultado de hacer pensar a otros que son más inteligentes y competentes de lo que ellos creen ser.

Está presente en muchas profesiones, pero creo sinceramente que en diseño es brutal: cada dos por tres hay nuevas herramientas, nuevas metodologías, asumimos más competencias dentro de los equipos y de las empresas, las tendencias cambian muy rápido… así que dudar de nosotr@s mism@s se ha vuelto una constante.

Síndrome del impostor (Pablo Stanley)

Síndrome del impostor (Pablo Stanley)

Tipos de síndrome del impostor en diseño

Me he pasado muchos años batallando contra este síndrome. A pesar de tener experiencia de más de 15 años y haber batallado en guerras tan distintas como agencias de publicidad, estudios de diseño, empresas de producto, y siendo freelancesigo dudando constantemente de mí misma.

Y lo he sufrido también de mil maneras:

  • El “yo lo sé hacer todo”, que se traduce en el miedo a preguntar las dudas. Implica asumir que no sabes algo y tener miedo a hacerlo público y visible para que todo el mundo lo vea. Es tener pánico a que te ayuden y que la otra persona “demuestre saber más que tú” o tú quedar como quien no tiene ni idea de nada.
  • El “perfeccionismo asesino”. Este caso es más complejo, porque no es que no pidiera ayuda, es que simplemente no cabía en mi cabeza que podía delegar tareas y todo tenía que hacerlo yo. Porque claro, si no llego a todo y lo hago perfecto, no valgo para el puesto (¿?).
  • Formación por un tubo, porque no sé nada”. Es una variante de los dos anteriores: asumí que el resto saben más que yo en todo, porque mencionan a diseñadores clásicos, movimientos artísticos e incluso hablan de front-end, algo que suena a Klingon. En este caso, sucede que crece la necesidad de hacer mil cursos, talleres, leer muchos libros, ir a exposiciones, ir a… en realidad a cualquier lado. Pero el problema es que nunca te pones “a la altura del resto”, porque no hay un baremo que indique que «has llegado»…
  • ¿Qué derecho tengo yo a hacer/pedir esto?”. Esta variante me parece la bomba. Directamente asumía que yo no tenía derecho a nada, porque total, solo hago cosas que todo el mundo puede hacer y… ¿quién soy yo para hacer un blog, un newsletter o un Patreon? ¡Y ojo! ¿Quién soy yo para dar clase o hablar sobre diseño?

Cómo aprovechar el síndrome del impostor a tu favor

Aquí no te voy a dar el truco mágico que hará que dejes de tener este síndrome, porque creo que no existe.

Es cierto que evoluciona a medida que te haces mayor y vas ganando más experiencia (y muchas cosas empiezan a darte igual), pero es algo que es probable que en mayor o menos medida se sienta a cualquier edad.

Lo que sí te voy a contar es cómo me peleo yo con el síndrome del impostor, porque creo que algo podrás aprovechar 🙂

Estoy escribiendo este artículo y mientras escribo estas palabras, estoy preguntándome si debería borrarlo entero. Porque no creo que aporte nada y porque sigo pensando que yo no tengo nada que aportar.

Pero es mentira, y este artículo será publicado. ¿Por qué?

Sencillamente, porque es mi historia. Mi experiencia. Mis sensaciones. Este artículo es yo.

Y nadie puede ser “yo”. Nadie puede haber tenido mis exactas experiencias, conocimientos, miedos, creencias y dudas.

Durante mi vida laboral he estado en trabajos en los que he hecho más horas que un reloj para probar que sé lo que hago. No he levantado la voz en reuniones por miedo a decir alguna “tontería”. Me he enfadado mucho conmigo misma por no saber resolver algo. Me he sentido amenazada con perder mi puesto de trabajo. Cada día. Cada puñetero día así.

En realidad he pasado por todas las fases que te he contado antes, pero siempre he seguido adelante, porque ha habido momentos en los que no me he escuchado.

Tal cual. Ha habido momentos en los que he seguido a ciegas mi instinto y he decidido no escuchar a mi cabeza y sus dudas.

Como cuando me ofrecieron dar clase. Jamás lo había hecho, tenía pánico hablar en público (los momentos anteriores, cuando lo hago me encanta) y no estaba segura de qué podía explicarle a alguien que hace poco que se ha iniciado en el sector.

¿Pero sabes qué? Lo hice. Y de allí han salido más oportunidades. Y pasó lo mismo con uiFromMars: me tiré a la piscina y mira… ni tan mal 🙂

En resumen, estas son las claves que me sirven para pasar por encima del síndrome del impostor:

  • No pasa nada si no sabes algo. De verdad. Nadie lo sabe todo, aunque puedas creer que sí (y suele pasar más con la gente que admiras, que parecen dioses sin fallos).
  • No estás sol@. Todas las personas que te rodean en la oficina sienten lo mismo que tú. Tod@s estamos actuando y viendo qué pasa, y sobretodo aprendiendo por el camino.
  • Confía en ti. Es quizás lo más difícil, pero es que no vas a confiar más en tu vecino que en ti mism@, ¿no? Confía en tu instinto: si te dice que “debes” hacer algo, hazlo. No escuches al resto, no te cuestiones nada. Hazlo.
  • Celebra los logros. Sé consciente de todo lo que has conseguido, ya sea llegar al sitio en el que estás ahora, escribir un artículo, dar tu opinión en un comentario de LinkedIn o Twitter o lo que sea.

Así que desde aquí te reto a que hagas aquello que lleva dándote vueltas por la cabeza hace semanas. Ya sea escribir en un blog, enviar un correo a X o Y profesional para preguntarle algo, participar más activamente en las redes sociales…

¿Me cuentas qué harás? 🙂


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  1. Qué genial que no borraras completo artículo! Justo ayer hablaba sobre este tema con dos amigos ilustradores porque es literal mi día a día. Gracias por compartir tu experiencia! 💜

  2. Pilar

    Yo misma podría haber escrito este artículo! Clavado a lo que me pasa hace ya años y no le había puesto nombre. Gracias por compartirlo!!

  3. Sònia

    Cris, yo también me alegro que hayas dado a publicar y lo plasmaras para quienes te seguimos.

    He acabado mi máster en UX/UI hace un mes y durante el curso todo han sido inseguridades. Llegó un momento en el que me di cuenta que casi todos mis compañeros eran diseñadores gráficos y no me podía seguir comparando con ellos porque yo no lo soy. Cómo no me di cuenta antes?!

    Fustigarse sólo nos hace daño, no nos da impulso. Por eso, para sentirse mejor, podemos tratar de identificar las «fustigaciones mentales» 😉 y cortarlas de cuajo, reemplazar el padre severo y autoritario de nuestras mentes por la madre comprensiva y cariñosa. Es vital estar en paz con nosotros mismos para emplear nuestra energía en lograr lo que ansiamos.

    Y también es esencial que haya gente como tú que hable abiertamente de temas como éste para normalizarlo y que podamos aliviar parte de la tensión.

    Supongo que te gustará saber que yo te admiro, por ser tan constante con este proyecto de UI from Mars, que te aseguro que es de mucha ayuda para mí, y que busques el tiempo para sacarlo adelante.
    Eres una crack! Te aplaudo!!! 🙂
    Y gracias!

  4. Nacho López

    ¡Identificadísimo! Cuántas veces habré estado en las mismas situaciones… Pero pienso en cuántos de nosotros estamos en la misma situación y se me pasa. Menos mal que no «borraste el artículo entero»… ¡Gracias!

  5. Erika

    Genial , post gracias por compartir y visibilizar una problemática real.

  6. La primera vez que escuché sobre esto fue por Brad Pitt, y puedes pensar que es absurdo, que es un actorazo y que no tiene sentido que se sienta así con cada película que saca. Lo cierto es que se lleva dentro.
    La verdad es que hasta que no he leído este post creía que era algo del mundo de la actuación, nunca lo había relacionado con lo que me ha ocurrido a mí desde los inicios de mi carrera profesional.
    Reconforta ponerle nombre y ver que hay gente igual que tu. Pero sobretodo me quedo con esos tips valiosos para poder sobrellevarlo, mil gracias!

  7. Ezequiel

    Honestamente el artículo me ayudo bastante, ya que me reflejo claramente, soy Diseñador Gráfico y eh agarrado cursos de diferentes áreas del diseño que han llamado la atención como por ejemplo: Diseño UI, Diseño UX, Diseño de Productos y Diseño Web, mas sin embargo al ver tantas vertientes, sin darme cuenta por mi acción caí en un circulo vicioso que era el síndrome del impostor como mencionas en tu artículo, yo veía tantos freelancers ofreciendo sus servicios y conocimientos que yo como freelance me sentía incompleto, sentía que algo me faltaba, que debía aprender mas para abarcar todos los servicios y ofrecer paquetes increíbles, pero lo gracioso es que todos esos freelancers que yo veía ofrecían distintos servicios como por ejemplo: Unos ofrecían diseño web, otros diseño gráfico, otros ilustraciones digitales, otros motion graphics y así sucesivamente, pero después de leer este artículo y gracias a que converse con uno de mis mentores, comprendí que no se trata de todo lo que puedo ofrecer o cuanto mercado puedo abarcar no, se trata de hacer lo que mas me guste y hacerlo bien, siempre es bueno aprender, estar al día y actualizado, pero que la meta no sea porque quiero abarcar todo, si no porque quiero entender cada cosa sin necesidad de ejercerlo, que pueda yo opinar de algo porque conozco, bueno jejeje este es mi breve comentario que quería compartir con ustedes, gracias Cris

  8. Nestron

    Gracias por el artículo! En mi caso el síndrome ha llegado a medida que ganaba experiencia y me sentía estancado. Si te estancas y no creces el síndrome se acrecienta un montón y a medida que lo hace baja también la confianza en uno mismo para salir a buscar otro lugar donde crecer. Es jodido!

  9. ANDREA

    I hear you sister!

    Lo has contado tal cual. La clave está en el «yo», me ha encantado.

    ¡Muchas gracias!

  10. Daniel

    Gracias por publicar este post Cris. Al publicarlo, tu misma le plantas al síndrome del impostor. Brava tú!!

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