Mi brújula para diseñar

Soy consciente de que el título es un tanto enigmático. Aprovechando que hace pocas semanas cumplí un año trabajando en Automattic, se me ha ocurrido que sería buena idea compartir mi «brújula para diseñar».

Empecemos por el principio: ¿una brújula?

En inglés se suele utilizar la expresión Design Compass, que en español puede traducirse como «brújula de diseño» o «brújula para diseñar». Personalmente prefiero la segunda opción, porque deja de ser un objeto de diseño para convertirse en un conjunto de reglas.

Y es justo esta la definición de Design Compass: un conjunto de reglas que te guían.

Descubrí el concepto de la mano de Shaun Andrews, que hizo que me parara a reflexionar sobre quién soy y qué valoro más al diseñar.

Tener estas reglas me ayudan a comunicarme mejor y que otras personas entiendan mejor cómo entiendo el diseño y cómo trabajo.

Mi brújula para diseñar

Esta es mi brújula para diseñar, que publiqué originalmente en inglés en Automattic Design.

El diseño es colaborativo

Me apasiona trabajar codo con codo con diversos profesionales (ya sean perfiles de diseño, desarrollo, copy, datos, etc.) porque el buen diseño no tiene fronteras y no queda limitado solo a las personas que trabajamos con Figma y otras herramientas similares.

Comparte, pero no esperes

Puedo oírte pensar que «no podemos compartir todo todo el tiempo porque nos quedaremos estancados esperando la aprobación de los demás». Y eso es totalmente correcto. La clave aquí es tener una visión y trabajar en pequeñas iteraciones, que pueden desarrollarse y publicar rápidamente.

Naturalmente, queremos que todo sea lo más perfecto posible en todo momento, pero esto no siempre es posible. Mi enfoque consiste en hacer una simple pregunta: ¿es {esto} mejor que lo que existe ahora? Si es así, sigue adelante, incluso si aún es necesario abordar algunos detalles.

El diseño es iterativo por naturaleza y no deberíamos quedarnos estancados esperando comentarios. Especialmente en Automattic, una empresa distribuida y asíncrona, donde habitualmente trabajamos con personas que no se encuentran en nuestra misma zona horaria.

No tengas miedo de compartir las ideas iniciales

Deberíamos acostumbrarnos a compartir ideas que todavía estén en progreso. Piensa en los wireframes, en las interfaces que “todavía no están listas” e incluso en los bocetos hechos a mano. Es necesario acortar el ciclo de feedback tanto como sea posible.

En diseño, igual que en desarrollo, no es fácil cambiar el rumbo de una idea entera cuando ya está en marcha, por lo que cuanto antes tomemos la dirección correcta, mejor.

No lo sabes todo

Puede ser frustrante cuando estás trabajando en un flujo o diseño y lo compartes pensando que has tenido en cuenta todos los matices posibles… y luego te das cuenta de que te perdiste algún detalle importante que «crees que deberías haber visto».

Por eso es una buena idea compartir el trabajo inicial, para que puedas aprender e iterar más rápido. Nunca lo sabrás todo.

Sé dueño/a de tu tiempo

Equilibrar la autonomía con la responsabilidad es un arte y es más fácil decirlo que hacerlo. Para mí, todas las semanas son diferentes: hay algunos días en los que tengo (más o menos) control sobre en qué estoy trabajando y otros en los que me ahogo en documentación para leer y vídeos para mirar. Y eso está bien, no somos robots.

Todo es parte del viaje: solo debes saber en qué y por qué estás trabajando en ello.

QA de diseño

Suelen pasar muchas cosas entre un archivo Figma y la versión en vivo. Con el tiempo, otros proyectos pueden introducir cambios sin darse cuenta en lo que diseñaste. Es importante comprobar periódicamente lo que se hay en producción (live), incluido el flujo entero.

Si quieres entrar más en profundidad, escribí sobre esto en detalle.

Piensa globalmente

En la mayoría de empresas, y especialmente en una como Automattic, es esencial tener una visión global. Algunos flujos y sistemas están entrelazados y existen muchos puntos de contacto. Se trata de conseguir que la historia que cuentas sea la misma en cada uno.

Confía en tu equipo

Es el último punto, pero no por ello el menos importante: el diseño no es un acto en solitario. A veces te quedarás atascado y terminarás en una madriguera de conejo donde no podrás encontrar la solución adecuada.

Utiliza cualquier momento para compartirla con su equipo (ya sean perfiles de diseño o no) y escucha sus opiniones e ideas.

Su contexto es diferente, por lo que sus ideas pueden ayudarle a utilizar un enfoque diferente. Y al final todos queremos que el producto funcione y triunfe 🎉

Apuntes finales

Tener por escrito tu brújula de diseño puede ayudarte a entender mejor cómo diseñas. Puede que tú valores aspectos diferentes, o que los priorices de otra manera. O que sean iguales que los míos.

Estoy totalmente segura de que en el fondo, sí sabes cuál es tu brújula y seguramente está en tu subconsciente. Si has llegado hasta aquí, te invito a que reflexiones y compartas tu brújula para diseñar en tu blog o publicación en redes sociales.

¿Te ha gustado? Comparte el artículo :)