5 razones por las que necesitas un proceso de diseño

Escrito por Cris Busquets. Publicado en Comunicación, Diseño UI, Diseño UX

5 razones por las que necesitas un proceso de diseño

El diseño no es algo mágico.

Lo sabes tú y lo saben otros diseñadores.

Pero hay personas que no lo saben, especialmente aquellas que no han tenido la oportunidad de trabajar mano a mano con perfiles de diseño.

Las ideas (no suelen) surgir de brotes de inspiración: la solución que buscamos suele surgir después de varios pasos, algunos de ellos repetidos varias veces.

En este artículo quiero explicarte por qué necesitas tener un proceso de diseño, porque tenerlo te facilitará mucho tu trabajo, da igual si estás trabajando en una empresa o como freelance.

¡Vamos allá!

¿Qué es un proceso de diseño?

Ya escribí un artículo sobre ello, pero en pocas palabras, un proceso de diseño es una aproximación repetible para crear un diseño.

Suele contener un número variable de pasos, que dependerán del tipo de proyecto y de la disciplina. En general suelen ser la toma de requisitos, recopilación de datos cuantitativos y cualitativos, elaboración de hipótesis, contenido, wireframes y prototipos y por último, el diseño y la entrega.

En algunas ocasiones contendrá pasos intermedios, como pruebas con usuarios con los prototipos o reuniones específicas con el equipo de desarollo mientras se está planteando la hipótesis.

5 motivos por los que necesitas un proceso de diseño

⏭ Define expectativas claras

Imagina que te dedicas a vender coches. Has llegado a la conclusión de que necesitas tener una página web, de modo que, como quieres hacerlo bien, contratas a una diseñadora.

Os ponéis de acuerdo en el presupuesto y ella se pone a trabajar. Hay semanas en las que te envía correos con los avances, pero en otras no te dice nada. A veces te envía archivos para que los revises y los utilices, y a veces solo te envía dos líneas de texto.

Se acerca la fecha de entrega y no sabes cómo está yendo la página web, por lo que hay mucha incertidumbre, porque no sabes qué esperar.

Si ella hubiera tenido un proceso de diseño que hubiera compartido contigo, tú estarías tranquilo, porque tendrías claro qué pasos va siguiendo y cuales son las fechas de entrega.

Lo mismo pasa con otros perfiles que estén trabajando contigo: no añadas más incertidumbre de la necesaria a product owners, equipo de desarrollo o marketing.

🗯 Te permite mejorar la comunicación

Teniendo un plan consensuado, es mucho más claro qué espera cada parte de la otra, y cuando alguien no está cumpliendo con el proceso-plan definido.

También te facilita presentar actualizaciones: cuando alguien —seguramente project manager o product owner— te pregunte sabrás decir, por ejemplo:

Estoy trabajando en los wireframes, que tengo previsto terminar en dos días. Entonces es cuando necesitaré ayuda del equipo de contenidos y feedback por tu parte.

Nada que ver con:

Pues ahora estoy haciendo los wireframes del proyecto. En cuanto los tenga listos te pediré feedback.

La clave está en poder dar fechas aproximadas y explicar qué necesitarás en ese momento. Y tú lo sabrás porque sigues un proceso de diseño.

🪄 Añade transparencia a la magia

Los dos puntos anteriores ya te dan una pista de esta tercera ventaja: si el proceso está consensuado y mejora la comunicación, el trabajo que estás haciendo pasa a ser mucho más claro y deja de fomentar el estereotipo de que somos personas bohemias que tienen brotes aleatorios de inspiración.

🗺 Te da una hoja de ruta

Un proceso de diseño consensuado con stakeholders permite que todo el mundo tenga claro:

  • Qué se entrega
  • Cuándo se necesitará X o Y recurso
  • Qué imprevistos pueden darse (aunque ya sabemos que hay imprevistos que no pueden preverse)
  • Te permite explicar qué haces fácilmente

🙅🏻‍♀️ Puede reducir el riesgo de cometer errores

Diseñar, y lo sabes tú bien, no es solo la interfaz. Hay que tener muchos aspectos en cuenta que, por lo menos en mi experiencia, siempre es más fácil identificar de antemano.

Por ejemplo, si sabes que estás trabajando en un producto que tiene que lanzarse en diferentes países, es fácil ver que necesitarás traducciones o que alguien revise los textos.

Es mejor poder prever que eso pasará en X fecha y por lo tanto, las personas implicadas ya estarán avisadas, que no darte cuenta al final y tengas que hacerlo todo con Google Translate y sin poder revisarlo.

Lo mismo aplica para agendar sesiones de investigación, consultas de accesibilidad, reuniones con otros equipos, etc.

Apuntes finales

El proceso de diseño que tengas es la experiencia que tus clientes —da igual si son externos o son personas de tu propio equipo— tendrán contigo.

Puedes hacer que esa experiencia sea impredecible, caótica y confusa, o acompañar a todo el mundo, ser transparente y dar seguridad.

Podrás pensar que exagero, pero con lo caótico que es el mundo y lo etéreo que es el diseño de por sí, cuanto más puedas ofrecer un plan, mejor trabajarán contigo y mejor trabajarás tú.

Como te decía unas líneas más arriba, está claro que siempre surgen imprevistos, pero no por ello tenemos que convertirlo todo en una sopa de caos.

Y dime, ¿tienes algún proceso de diseño que sigas habitualmente?



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